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lunes, 26 de septiembre de 2011

De fans traducciones...

Me encanta que exista alguien con tanto tiempo como para dedicarle a una traducción. Me encanta poder leer los libros en mi idioma en poco tiempo de haber salido en su idioma original. Pueden tener fallos, pueden no ser tan ideales como quisiera, puede que no entienda para qué lo hacen si de igual modo editarán el libro en su país. Pero no importa. Se esfuerzan tanto por entregarnos algo bien hecho que realmente me emociona. Mi Nook es feliz cada vez que tengo alimento para darle. Y es que como he mencionado anteriormente, aún no soy cliente de las ediciones digitales, a mi me va el papel.

Pero por supuesto, como toda fan, me gusta leer los libros cuando están calientitos en el panorama, además de que por estos lares no se trae todo lo que yo quisiera, cosa que se vuelve un incordio cuando intentas cooperar en el panorama nacional. Así que os quiero. Quiero mucho a todos esos grupos que sin ánimos de lucro y sólo por el fin de compartir, trabajan en las traducciones.

Pero ... (Carajo, todo tiene su pero)

Si en un principio, los libros estaban en unos formatos txt donde la lectura era algo, bastante, terriblemente incómoda, donde además los e-readers no eran muy famosos y estábamos obligadas a sentarnos horas y horas frente al pc, ahora nos encontramos con un panorama completamente diferente.

Se han diferenciado distintas características en las traducciones que son muy simples de notar. Por un lado, como ha aumentado considerablemente el gusto por ciertas obras, de cierto género en especial, nos podemos encontrar con trabajos exquisitamente elaborados, corregidos, que hace a uno pensar "a estos tipos deberían de pagarles". Pero por otro lado, también tenemos aquellas desesperadas que creen que pasando el libro por google traductor, la cosa queda hecha. Sí, resultan ser traducciones dispuestas en la red a los dos días, que por supuesto ni miro, porque ya sé que son un asco.

Pero ese no es el único problema al que nos enfrentamos. Ahora que tener un e-reader es natural para un fanático de la lectura (menos en este país que leer es como ser un individuo de otro planeta, yo aún me pregunto como "chucha" sobreviven las librerías), tenemos el desafío de pasar nuestros libros adquiridos de manera ilegal pero conveniente al bicho lector digital. Entre las situaciones terribles en las que nos podemos encontrar tenemos:

1.- PDF. PUTO PDF DESTROZA TEXTOS. En serio. Si es que el libro no viene como hecho para un aparato de estos, resulta en algo horroroso, que te ves en la obligación de antes transformar a doc y arreglar, porque se te desarma todo, lineas saltadas... Un tremendo trabajo. Si todos los archivos los manejaran en rtf el mundo sería mucho mejor.

2.-Adornos. No suficiente con manejar el pdf con gusto, tenemos el caso de aquellos textos que hasta fondos con imágenes tienen. ¿Qué acaso te acomoda leerlo así? Yo creo que a nadie. Ni a la hora de papel tenemos libros con fondos, molestan, incomodan. Entiendo algunos detalles, las marcas de los grupos de traducción y esas cosas, pero poner fondo por ponerlo y que se vea más bonito es completamente absurdo. Incómodo para leer e incómodo para pasar a tu aparato lector favorito.

Si combinamos estos dos factores, a un pdf con adornitos y fondos, la cosa termina siendo catastrófica, al punto que decides buscar otra versión para que te cueste menos el leer.

Espero que todos aquellos que hacen tantos guapos trabajos, reflexionen el hecho de que ni ellos mismos se mamarían un texto de 800 páginas con luces y colores. Por mi parte, seguiré jugando a buscar la mejor opción o arreglar lo más posible si la desesperación me supera. Todo, por leerlos, queridos todos.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Hablando sobre las ediciones digitales.


Si hay algo que puede molestarme de mi hermoso país, es el hecho de que la cultura es cara. Escuchar música es caro, ir al cine es caro (aunque ahora más accesible), ir al teatro es carísimo, ir a recitales es caro, y comprar libros es... ¿No resulta necesario, verdad?

Hay que ser acomodado (y con acomodado digo, a no tener que estirar la luca para llegar a fin de mes) para poder disfrutar de todas estas cosas que por la misma costumbre a no tenerla, no son el deleite de la mayoría. Por lo mismo, el asunto de internet y piratería resultan tan cercanos. La necesidad el humano la cubre como sea, aunque eso implique robar "indirectamente".

Hablando particularmente de los libros, hoy en día tu tienes a lo menos 4 opciones para poder conseguir un ejemplar en territorio nacional, dos de ellas, implican la vía digital. Las otras dos, la vía tradicional.
Partiendo de estas últimas, nos encontramos con la opción más obvia: Comprar el libro en una librería. Ello antecederá al hecho de entender que no todas las librerías manejan los mismos precios.Uno selecciona y en general, te puedes llevar el ejemplar entre los 5000 y los 20000, dependiendo de título, ediciones y a saber cuanta cosa más. Pero paralelo a este método, te encuentras con la opción "pirata", cuyos precios por obvia, son mucho menores aunque también exista la variedad por el título que sea. Es así como por ejemplo, el primero de cazadores de sombras lo encuentras a 17000 original y a 8000 el falseque.

Por otro lado, tenemos los medios digitales. El "legal" que implica comprarlo a una de estas páginas que venden ebooks y que en un promedio de 5000 pesos se encuentra la mayoría, o el "ilegal", que significa bajarlo de cualquier parte sin costo alguno.

Ahora, me dirán: "Que bien que convienen los ebooks, ya que los precios son algo así como globales y aquí tienen mucha diferencia, en ves de los gringos o europeos cuyos precios en ambas ediciones resultan muy similares". Pero ahí es donde está la trampa. Allá, un libro en físico te sale lo mismo que aquí uno digital, mientras que acá te puede resultar hasta a 1/3 de la versión en papel. Todo esto no significa que los ebooks sean aquí baratos, sino que son los libros los carísimos.

¿Y entonces? ¿Vale la pena comprar libros digitales? Pues depende de si estás ya acomodado a este medio para leer y no te llena mucho tener una tremenda biblioteca en casa. Pero NUNCA, lean bien, NUNCA compren ebooks por economía. Eso resultaría dar la razón y que terminemos con más ediciones digitales que libros en papel, como ocurre por ejemplo con la saga la hermandad de la daga negra, que por Suma ya la tenemos en digital, mas ninguna de sus variantes impresas.
No hablaré de lectores, que aquí aún no la gente confunde el ipad con un e reader, para que se hagan la idea.