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viernes, 18 de noviembre de 2011

Mi querida piratería y la teoría de los dos meses de plazo.

En este mundo de la generación de "todo es gratis gracias a internet" ocurren cosas fascinantes. Tan así, que la última de la cual me he enterado me ha causado ataques de risa consecutivos e imparables. ¿Cuál es la última?

Todos sabemos del problema que están sufriendo las editoriales por el tema de las bajas ventas. Todos conocemos los sitios donde nos podemos dirigir para conseguir nuestros libros o mangas para descargar de manera gratuita. Todos conocemos esos blogs/comunidades que tienen tremendos listados con la letras DD a un lado, que enfurecen a quienes con la cultura hacen un negocio. Lo increíble, es que ahora han salido a la luz ciertos individuos defensores de los intereses del mercado con el precioso pretexto de "la piratería está matando el libro, si siguen así, las editoriales dejarán de publicar las obras de tal y tal autor".

Ha llegado a tal punto esta premisa, que intentan fomentar la regla de "si se publica, deben esperar 2 meses para repartirlo ilegalmente vía internet", y en varios foros ya se ven las disputas a causa de quienes defienden o no la idea. ¿El resultado? Guerras, amenazas inter-comunidades y descalificaciones sobre la intelectualidad de las personas que comparten el "material".

Perdón señores. El que un libro esté el mismo día pirateado o dos meses después no hará diferencia alguna. La gente que consume estos objetos lo hace por el gusto de tenerlos en las manos, por el placer que produce poder disfrutar las letras en cualquier parte y cuando se te da la gana. Quien sólo lee copias ilegales no va a dejar su mala costumbre porque no tenga el material a disposición. Y lo digo en base a la mayoría de los nuevos consumidores de libros que existen en general. Yo misma incluso, que si no fuera porque alguna vez leí Amante Oscuro en mi computadora, no tendría en mi estante más de 5 libros de JR Ward. Lo mismo para todos el resto de títulos que he conseguido. Estamos en una situación donde se publica de TODO, eso implica cosas buenas, cosas tolerables y cosas que fuera mejor no existieran, y ante tal premisa uno no se puede dar el lujo de comprar a ojos cerrados (a menos que tengas el dinero, claro).

Y que las editoriales no se victimicen ante la situación, ya que son grandes responsables de esta situación. Hay algunas que publican rayando a lo ordinario, con faltas de ortografía terribles, traducciones lamentables y ediciones que sólo sobresalen en la portada. ¿Alguien pagaría por un producto así? Entonces, al final en vez de agradecer a quienes invierten su dinero en los productos, resultan perjudicados. De ahí tantas críticas por el asunto: "primera edición errores, segunda edición corrección, tercera edición más corrección y a ver si la cuarta es óptima".

Así que no vengan con las historias de "demos un tiempo a las editoriales para que vendan", que no venden por responsabilidad propia. No malgasten sus ganas en pelear entre los lectores, cuando se deberían de unir para criticar los malos trabajos que intentan hacerte consumir a presión a través de páginas que las catalogan como obras de arte, y además amenazan con que si se piratea se detiene la edición. O que intentaron vendernos libros digitales a igual precio que en papel. Criterio y detengan la hipocresía, por favor.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Blogconcursos: Punticos pa´ allá, punticos pa´ acá.

¿Y por qué no participo en los típicos concursos de los blogs? Me he preguntado. Porque de ellos está lleno. Nacionales e internacionales, auspiciados o sacados desde el mismo bolsillo del autor del blog. Con libros juveniles o adultos, bestseller o... Bueno, hasta allí nomás llega la cosa, que mucho concurso de literatura uno no encuentra. Pero los motivos son conocidos y que conste, yo aquí no vengo a culpar a nadie. La prostitución de la juvenil es tan obvia como la revolución literaria local gracias a la próxima Filsa (Feria internacional del libro de Santiago, Chile). Y es todo en favor de la venta. De algún modo se tiene que superar la crisis, claro está.
Pero como no quiero alargarla injustificadamente, de inmediato entraré a terreno. ¿Por qué no me gustan los concursos de los blogs? La respuesta es fácil y lleva una sola palabra (y una breve explicación).

Puntos. Porquería de puntos que tienes que sumar por que promocionar el concurso en las redes sociales, que llevar el banner y colgar una entrada en tu blog personal, que avisarle al vecino y comunicarlo por mail hasta a tus conocidos. Que tienes que seguir el blog y el facebook de tal y tal editorial. Luego entras al típico sorteo random y ¡Buena suerte! Increíblemente ingenioso.
Lo que eso logra, es que la mayoría de las webs estén pero plagadas de imágenes relativas y las pobres se vean tan saturadas que llega a nublarse la vista. Nada personal, cada uno adorna su espacio como quiere (y por eso el mío está vacío, más que los links correspondientes), pero el bombardeo visual es alucinante.
¿Y por qué eso de los puntos no me gusta nada? Además de lo anterior, porque mi flojera es superior y no se me apetece gastar minutos en colgar en todos lados el tema. Además de que odio el spam que eso genera. Porque sí gente, tanta publicidad es considerada SPAM y del feo ¿Por qué obligar a ver a mis "amigos" de fb o twittah publicidad si a mí no me paga nadie?

Amargada. Sí, eso soy si quieren llamarme de algún modo, pero no lo considero cuando no a todos los concursos les corro la vista. Hay unos pocos que participo con gustillo, aquellos que van directo al grano, que te hacen una pregunta y te dicen que las respuestas más ingeniosas o tal se llevan el premio. Lo considero mucho más interesante que entrar a una lotería que por "equidad de oportunidades" pierde puntos por el mero hecho de ser por internet. ¿Lo malo? Es que este tipo de concursos son los menos, ya que por lo general son los que vienen directamente de las editoriales.

Y eso sería todo el comentario por mi parte. Vivimos en un mundo saturado lleno de ideas saturadas, ni ha de extrañarme todo esto, pero verlo todos los días requiere un poco de desahogo. Y si me consideran muy criticona ¡Ja! Bienvenidos.

domingo, 25 de septiembre de 2011

De "blogs literarios" y "colaboradores"


El mundo literario está como revolucionado. Si antes las recomendaciones ocurrían en base a comentarios de amigos, o a estar horas y horas en una librería revisando reseñas y jugando a la "tincá", ahora el mundo tiene super héroes "especializados" en la materia. Críticos expertos que han surgido a base de cierta plataforma que personalmente me encanta. Los Blogs.

Todos sabemos que hay blogs para todo. Blogs de música, blogs de videojuegos, blogs de modas, blogs de películas, blogs de tecnología, de animu e inclusive... De libros. Nacen como un mero fan de expresar tus gustos, comentarios, de querer hablar sobre los temas en que nos sentimos más involucrados. El resultado de ello, es lo que vengo a comentar...

La mayoría de los blogs "literarios" nacían con un propósito claro: Hablar de los libros que te leías, comentarlos, criticarlos, mostrar tu colección y compras, hablar de lo nuevas salidas por parte de las editoriales... En fin, compartir el placer de la lectura de una manera sana y entretenida, con la posibilidad de enganchar a alguien que justo pasase por allí. Pero las amadas editoriales vieron en ello un potencial aliado.

La capacidad de enganche de los blogs, abrieron la posibilidad de difundir publicidad de manera extremadamente efectiva. ¿Cómo? Muy fácil, enviando libros a los redactores, para que lo comentaran en sus páginas y así, la gente conociese de manera mucho más efectiva que a través de una librería. Alguien te habla sobre el título, sobre el autor, sobre su edición, sobre su precio y te comenta lo que le ha parecido. ¿Qué mejor? Si a eso le agregamos concursos, tenemos una fórmula maestra.

¿Dónde encontramos lo malo de todo esto? Pues hay muchos puntos de desventaja, vamos por ellos.
Aumento en cantidades industriales de blogs sobre esta materia (España sufre por ello, Chile estamos recién empezando y ya lo noto). Lo que hace que uno se confunda, no sepa de donde agarrar, y todo por adquirir libros gratis. La gente reseña y reseña de manera "colaborativa" con las editoriales y autores, pero por supuesto... A caballo regalado no se le mira el diente, y a base de ello, pasaron de ser críticas neutras de "me parece, sí es bueno, no es una mugre" a "todo es genial, me encanta como escriben todos los autores".

¿Cómo mierda nos podemos fiar de un blog en esa situación? Pues no lo hacemos y ya. Si yo veo que en una página ponen notas (otra cosa que me sorprende, la manía de poner nota a todo como expertos... Pero hablaré de ello en otro momento) entre las 7 "mascotas del blog" a 1, y todas superan las 5 "mascotas del blog" a la mierda, no me sirve. Entiendo el gustito que debe de resultar el que te lleguen las novedades a tu casa, pero ya la cosa resulta en competencia de hipocresía. Sí, entiendo que ha ayudado bastante en el crecimiento de la cultura en este aspecto, con un aumento más que significativo en los libros de ámbito juvenil (y es que, son los más en el interspace) pero eso no significa que hay que aprovecharse de los ingenuos que por la palabra "gratis" (cof cof, mejor dicho "colaborar") son capaces de hacerle altares a historias que hasta resultan un asco vomitable.

Ahora, no bastando con las editoriales, a los autores también le gusta este asuntillo de masificar sus historias a través de las redes sociales (cosa válida, lo hace todo mundo), pero cuando lo mezclamos con los blogs, termina siendo terrible. A modo de ejemplo: "un autor me envía x libros para que lo comente. Iugh, asco de libro, pero sé que el autor leerá mi reseña. ¿Qué hago?"... La respuesta es obvia. La mentira o el "exceso de las virtudes" prevalece.

A lo dicho, no quiere decir que me parecen todos los blogs literarios unas mierdas insignificantes, no. Hay de todo en la viña del ser humano y es por eso que les invito a que si van a mirar por estos lares para hacerse de referencias, lo hagan de manera objetiva y revisando más de 10 reseñas, para hacerse una idea de la clase de "crítico" que está tras el teclado.

Y aunque esta situación en mi país no se hace tanto notar, va creciendo, ya lo veo. Me gusta la difusión de la lectura, pero no me gusta que se celebre cada libro que se de edita. No puede ser que de todo lo que se saca en un mes, te guste todo, ni aunque seas tan fácil de convencer.


sábado, 24 de septiembre de 2011

Hablando sobre las ediciones digitales.


Si hay algo que puede molestarme de mi hermoso país, es el hecho de que la cultura es cara. Escuchar música es caro, ir al cine es caro (aunque ahora más accesible), ir al teatro es carísimo, ir a recitales es caro, y comprar libros es... ¿No resulta necesario, verdad?

Hay que ser acomodado (y con acomodado digo, a no tener que estirar la luca para llegar a fin de mes) para poder disfrutar de todas estas cosas que por la misma costumbre a no tenerla, no son el deleite de la mayoría. Por lo mismo, el asunto de internet y piratería resultan tan cercanos. La necesidad el humano la cubre como sea, aunque eso implique robar "indirectamente".

Hablando particularmente de los libros, hoy en día tu tienes a lo menos 4 opciones para poder conseguir un ejemplar en territorio nacional, dos de ellas, implican la vía digital. Las otras dos, la vía tradicional.
Partiendo de estas últimas, nos encontramos con la opción más obvia: Comprar el libro en una librería. Ello antecederá al hecho de entender que no todas las librerías manejan los mismos precios.Uno selecciona y en general, te puedes llevar el ejemplar entre los 5000 y los 20000, dependiendo de título, ediciones y a saber cuanta cosa más. Pero paralelo a este método, te encuentras con la opción "pirata", cuyos precios por obvia, son mucho menores aunque también exista la variedad por el título que sea. Es así como por ejemplo, el primero de cazadores de sombras lo encuentras a 17000 original y a 8000 el falseque.

Por otro lado, tenemos los medios digitales. El "legal" que implica comprarlo a una de estas páginas que venden ebooks y que en un promedio de 5000 pesos se encuentra la mayoría, o el "ilegal", que significa bajarlo de cualquier parte sin costo alguno.

Ahora, me dirán: "Que bien que convienen los ebooks, ya que los precios son algo así como globales y aquí tienen mucha diferencia, en ves de los gringos o europeos cuyos precios en ambas ediciones resultan muy similares". Pero ahí es donde está la trampa. Allá, un libro en físico te sale lo mismo que aquí uno digital, mientras que acá te puede resultar hasta a 1/3 de la versión en papel. Todo esto no significa que los ebooks sean aquí baratos, sino que son los libros los carísimos.

¿Y entonces? ¿Vale la pena comprar libros digitales? Pues depende de si estás ya acomodado a este medio para leer y no te llena mucho tener una tremenda biblioteca en casa. Pero NUNCA, lean bien, NUNCA compren ebooks por economía. Eso resultaría dar la razón y que terminemos con más ediciones digitales que libros en papel, como ocurre por ejemplo con la saga la hermandad de la daga negra, que por Suma ya la tenemos en digital, mas ninguna de sus variantes impresas.
No hablaré de lectores, que aquí aún no la gente confunde el ipad con un e reader, para que se hagan la idea.